
(Ruth Sánchez/ Zihuatanejo, Gro, a 11 de marzo de 2026).-Para quienes profesan la religión católica, la abstinencia de carne roja durante la Cuaresma representa un acto de penitencia y reflexión que recuerda el sacrificio de Jesucristo, además de fomentar la sobriedad y la unión espiritual.
Sin embargo, ante la situación económica que enfrentan muchas familias, algunas personas han optado por vivir este periodo sin privarse totalmente de ciertos alimentos, respetando principalmente el ayuno en fechas consideradas sagradas, como el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, lo que también se refleja en el comportamiento de las ventas de alimentos.
En mercados de Zihuatanejo, carniceros y vendedores de pollo señalan que durante esta temporada se registra un cambio en el consumo, ya que parte de la población sustituye la carne roja por carne blanca, como parte de las prácticas religiosas y culturales propias de la Cuaresma.
No obstante, comerciantes coinciden en que los días más complicados para las ventas suelen ser el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, cuando un mayor número de personas respeta la tradición de no consumir carne de ningún tipo.
De acuerdo con algunos vendedores, en temporadas normales pueden comercializar más de 20 kilos de producto al día; sin embargo, durante estas fechas la venta puede disminuir entre un 20 y 30 por ciento, lo que representa pérdidas de hasta tres mil pesos diarios.
A pesar de ello, comerciantes consideran que la afectación económica no es tan severa como en años anteriores, debido a que actualmente algunas personas han modificado sus creencias o prácticas religiosas y continúan consumiendo carne durante la Cuaresma.








Discusión sobre esto post