
Trabajadores del Hospital General Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, en Zihuatanejo, denunciaron que desde hace más de una semana, no funciona la planta de energía eléctrica de emergencia, la cual, ya está obsoleta; así como tampoco hay medicamentos ni material de trabajo, ambulancias para traslados, viáticos para cubrir dichos traslados, ni presupuesto suficiente para comprar los productos con los que se preparan los alimentos para los enfermos internados, por lo que pidieron la intervención “urgente” de las autoridades correspondientes.
Ayer miércoles, un médico trabajador de ese hospital, dio a conocer que el martes de esta semana, sostuvieron una reunión interna con el director del nosocomio, Desiderio Ignacio Velasco Díaz, los responsables administrativos, jefas de enfermeras, entre otros, con quienes trataron la situación financiera y operativa del hospital.
Dijo que ahí se reveló que la planta alterna de energía eléctrica no sirve desde hace unas dos semanas y que tanto los médicos como las enfermeras están preocupados, “porque si llega a irse la luz, en el supuesto de que ocurra cuando estén en alguna intervención quirúrgica dentro del quirófano, pues se les va a morir el paciente porque la planta no funciona y además ya está obsoleta”.
Agregó que otra queja recurrente que expusieron es que ninguna de las ambulancias con las que cuenta el hospital está en buenas condiciones mecánicas, “no salen a traslados porque cuando mucho, apenas sí podrían llegar a Acapulco o a Chilpancingo por más lejos y apenitas, si no es que se quedan en el camino, no sirven, las ambulancias de este hospital no sirven”.
“Pero eso no es todo, tampoco hay viáticos para pagarle al chofer, al doctor y a la enfermera que irían en esa ambulancia, no lo hay; ahora, imagínese que nos salga un código máter, donde se tenga que trasladar con urgencia a una mujer en labor de parto o algún paciente que se tenga que llevar al hospital de El Quemado, no tenemos las condiciones para dar ese tipo de atención porque no hay dinero para reparar las ambulancias, menos para comprar nuevas”.
Lamentó que durante la inauguración del Hospital de la Comunidad en Petatlán, el director del Instituto de Salud para el Bienestar, (Insabi), Juan Antonio Aguilar Ferrer, “dijo que no se tenía que cobrar y que las farmacias de los hospitales iban a estar bien surtiditas y eso en nuestro hospital es una mentira, antibióticos tan básicos como la ciprofloxacina no lo hay en nuestro hospital, los usuarios forzosamente tienen que comprar en farmacias particulares porque nosotros no tenemos ni guantes, no hay material”.
Otra de las carencias que de acuerdo al trabajador, salieron a relucir en esa reunión fue que “se hizo una auditoría y hay un déficit de 32 millones de pesos, ni hay presupuesto para la cocina del hospital, no hay dinero para darle de comer a los pacientes internados porque no les alcanza, los administrativos tienen que hacer circo, maroma y teatro para ir cubriendo a los proveedores de los alimentos; no hay dinero para cubrir incidencias, como por ejemplo, que un doctor se ausente y se tiene que recurrir a otro médico para cubrirlo, no hay manera”.
En ese punto, explicó que “las incidencias se están pagando con tiempo porque no hay dinero para cubrirlas, además, no se les está permitiendo tomar dinero de las cuotas de recuperación, que es el dinero que se cobra a los pacientes que no son derechohabientes del Insabi, turistas o extranjeros que van al hospital por alguna consulta o curación, la gente nos exhibe en las redes sociales que no hay medicamentos y es verdad”.
“Entonces, por qué viene un funcionario federal a decir que no se cobre nada, si no hay nada, no tenemos planta de luz, ni ambulancias, ni viáticos, por qué viene un funcionario a decir que aquí hay todo si no hay medicamentos y veces no hay ni dinero para poderle dar a los de la cocina para que compren un té o una papaya; por qué viene a decir que hay todo, si corrieron a casi todos los médicos de Insabi que eran especialistas y cobraban como médico general porque así estaban sus contratos, pero en la auditoría salió que había muchos médicos generales cuando sus funciones eran de especialistas y por eso los corrieron”.
Dijo que están esperando la visita del director del Insabi, Juan Antonio Aguilar, para decirle personalmente todas estas irregularidades que hay en el hospital general de Zihuatanejo, “para que no vuelva a decir que no se tiene que cobrar un peso, primero que nos arreglen o nos reubiquen el hospital, que nos den ambulancias, presupuesto suficiente, más médicos especialistas, medicina y material de trabajo y entonces sí, que no se cobre un solo peso”, acotó.








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