
El presidente del comisariado ejidal de El Durazno, municipio de Coyuca de Catalán, Ignacio Chávez Arreola, dio a conocer que en una reunión con todos los habitantes de la localidad El Durazno, donde el sábado pasado fueron acribillados siete campesinos, determinaron por unanimidad que si el gobierno estatal y federal no persigue y desintegra al grupo criminal que los agredieron, no tendrán más alternativa que abandonar la comunidad.
Ayer miércoles, vía telefónica, Chávez Arreola, quien había venido siendo uno de los principales promotores de la pacificación en esa parte de la sierra de Coyuca de Catalán e impulsor de la creación de un nuevo municipio que tuviera su cabecera municipal en El Durazno, manifestó que no hay visto una acción determinante por parte de las corporaciones de seguridad que desde el domingo se encuentran esa localidad, es decir, “no han ido a perseguir a quienes hicieron esta ofensa”.
Dijo que el martes por la tarde, se reunieron las personas que siguen en el pueblo y analizaron la situación en la que ahora viven; comentó que aunque ahí en la comunidad están los militares, marinos y policías estatales, sólo están cuidando la localidad, “pero nosotros tenemos que salir a atender nuestras tierras, nuestro ganado, nuestras huertas de aguacate y entonces es cuando nos quedamos vulnerables porque no pueden ponerle un policía o un militar a cada ciudadano”.
Agregó que desde el sábado 10, nadie ha podido ir a sus tierras para ver cómo están sus animales o a regar sus huertas de aguacate, cuyos árboles necesitan agua cuando menos una vez a la semana, “y es que estamos viendo que hasta ahorita el gobierno no se ve que quiera ir a perseguir a los que vinieron a hacer este mala nuestra comunidad”.
Comentó que en la reunión, todos hablaron sobre lo ocurrido el sábado 10, “se han hecho muchos planes y me duele decirlo, fue una psicosis generalizada, fue grande, fue una psicosis generalizada, donde los niños, donde las mujeres fueron los más afectados porque lo vivieron, porque fueron horas de angustia, algunas sienten que fueron años”.
Indicó que esa reunión fue “para ver por unanimidad o por voluntad de la población qué se iba a decidir: irnos de desplazados o morir sin el apoyo de las fuerzas federales, es decir, cuando mandan al Ejército, a la Marina, sí es proteger nada más las casas, las familias, pero nosotros aquí tenemos huertas de aguacate, tenemos ganado, las huertas de aguacate necesitan que todos los días estén de riego o al menos una vez a la semana y atenderlos”.
“Entonces, exponiéndole todo esto al gobierno, pues sentimos mal porque como siempre hay muy buenas intenciones, se convence a la población un ratito, pero al ver que no hay una ejecución real, de procuración, de lo que deben de hacer, de perseguir pues, de aplicar la justicia, no se va a poder trabajar”.
Chávez Arreola aseveró que “la gente de la sierra no es gente parásita, que viva a expensas o con apoyos del gobierno y si nos quedamos así, vamos a perder nuestros bosques forestales como nuestras parcelas, como nuestros huertos, tenemos varios huertos y nos preocupa porque hay gente que estamos viendo que en San Antonio (de las Texas) ya se está desplazando gente, es lastimoso y no lo sabía yo, oiga, no tenemos comunicación para allá”.
Señaló que ya conocen cuántas familias son las que se van a salir de la comunidad en los próximos días, “en lo que se cuadra todo, si no hay una verdadera respuesta de seguridad, de erradicación de las células criminales, la gente de El Durazno decide irse, por unanimidad, fue la decisión tomada ayer en la tarde, todo el pueblo se va”.
Indicó que ya tienen la información de cuántas personas son en la comunidad, así como también cuántas cabezas de ganado tienen, “para ver cuántos carros nos pueden proporcionar para llevarnos las cabezas de ganado, son más de 300 y la seguridad, por supuesto; tenemos que hacer todo ordenado para que la comunidad permanezca toda junta, donde el gobierno nos garantice educación para los niños y seguridad para las familias y trabajo para todos nosotros”.
“En lo que se cuadra todo eso, pues aquí vamos a estar con la seguridad, viendo tristemente cómo se secan nuestras huertas de aguacate por falta de agua, esa es la situación que vivimos; mire, estamos viendo los protocolos demasiado tardados por parte de la Fiscalía”.
Continuó, “tenemos a una persona desaparecida, a un señor de 78 años, Cecilio Chávez González, se lo llevaron seguramente o no sabemos cómo va a ser la carpeta de investigación, ya tiene días, encontramos su cuatrimoto, hubo una búsqueda con el Ejército, la Marina, Seguridad Pública, Ministerios Públicos, peritos, pero los familiares están desesperadísimos porque no se han metido a ver si fue secuestro pues de inmediato a dar una orden para perseguir e ir a rescatar al hombre, ¡no sé qué pasa!, es una persona mayor, si está muerto o si está vivo, pero que sean respuestas inmediatas y no han dado respuesta para cuándo, está muy difícil, muy difícil”.
Más adelante, cuestionado sobre la información que ha circulado en el sentido de que el adolescente de 15 años, asesinado el sábado 10, junto con los otros seis adultos, formaba parte del grupo de la delincuencia organizada que ingresó a la comunidad para asesinarlos, el comisariado ejidal estableció, “mire, no podemos descartar en lo absoluto nada porque mientras había paz, nosotros los civiles no podíamos evitarles paso (al grupo delincuencial) de que conquistaran gente de la misma nacida aquí”.
“Prueba de ello es que familias, amigos y ejidatarios nos traicionaron, eran de servicio de inteligencia pagados (por el grupo de la delincuencia) y el día de los hechos dispararon en contra de la población, mataron a la población directamente a gente de la de aquí también, se destaparon pues, los que estaban tapados”.
El conocido ganadero aseguró que no todos los habitantes estaban involucrados con ese grupo criminal, “no, ya todos los que estaban involucrados ya ellos salieron junto con los que vinieron a hacer el hecho, salieron prácticamente todos, uno quedó por ahí que no alcanzó a subirse a la camioneta y estuvo disparando desde su casa, pero se identificaron ya; el pueblo se siente ofendido porque se espera eso y más, en todas las guerras hay trabajos sucios yo diría que fue un trabajo de inteligencia para infiltrarse y tener casas a donde llegar y permanencia disfrazada como visitas a la familia y estar viendo todos los movimientos de nosotros”.
Luego, reiteró que están en espera de que el gobierno realmente actúe contra quienes fueron a perturbar la paz en El Durazno y se aplique la ley, de lo contrario, no les quedará más que desplazarse, pero, apuntó, será el gobierno quien les resuelva a dónde se van a ir y que en el lugar en donde los establezcan, les garanticen educación, salud, seguridad, servicios básicos y una manera digna de seguir ganándose la vida así como lo han venido haciendo, donde la mayoría de los habitantes en los últimos años han cambiado la siembra de enervantes por la siembra de aguacates y aprovechado de manera racional sus recursos forestales y naturales.








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