
El presidente del Grupo Empresarial Ixtapa, Agapito Granados Reséndiz y el representante de los restauranteros de la playa Las Gatas, ubicada en la bahía de Zihuatanejo, Roberto Bustos Olea, coincidieron en manifestar que durante esta Semana Santa, muchos turistas se quejaron por las restricciones que el gobierno municipal impuso en las entradas a las playas, pero ambos concordaron también en que “son necesarias para cuidarnos entre todos por el contagio del Covid-19 y para cuidar también nuestros recursos naturales”.
Ayer domingo, consultados por separado, vía telefónica, ambos dirigentes también coincidieron en manifestar que durante estos días de asueto por la Semana Santa, les fue “muy bien” a los agremiados que cada uno de ellos representa.
Dijo que fue notoria la participación de los trabajadores del gobierno municipal en la entrada a las playas para vigilar la entrada, “eso nos da mucho gusto porque ha habido excelente coordinación, la verdad”.
Aunque agregó que ha habido muchas quejas de parte de turistas en el sentido de las restricciones que les ponen para poder entrar a las playas, “que es normal que se molesten porque no los dejan entrar con vidrios, con mascotas, con comida, pero bueno, hay un reglamento de playas que les indican que no pueden pasar con eso y se molestan cuando los inspectores les dicen que no pueden entrar con alimentos y bebidas y con el uso del cubrebocas también, se molestan porque tienen que regresar a comprar cubrebocas porque son estrictos en los filtros, pero todo eso a nosotros nos da seguridad, claro, claro, es parte de la prevención”.
Consideró que durante esta segunda semana del periodo vacacional continuarán los filtros, “para cuidarnos todos, para no bajar la guardia”.
El restaurantero Roberto Bustos dijo que durante el viernes 15 y sábado 16, las autoridades tuvieron que cerrar la entrada a la playa Las Gatas, que se ubica en la zona oriente de la bahía de Zihuatanejo, pues en cada uno de esos días, “para la una de la tarde, ya los restaurantes estaban saturados, ya había unos cuatro mil turistas en la playa”.
“Hemos tenido críticas en cuanto al servicio, pero es parte de, nosotros tenemos el aforo permitido del 80 por ciento, no estamos al 100 todavía, como consecuencia hay espacio, no está lleno por completo y la gente piensa que nosotros por no querer dar el servicio no les queremos poner más mesas, pero realmente queremos respetar lo que es el porcentaje autorizado de ocupación”.
Luego, dijo que será a partir de esta semana cuando llegue a este lugar de playa, “turismo más selectivo, dos, tres personas nada más y que dejan un poquito más de derrama económica, digo, eso lo sabemos todos y es cada año, siempre ha pasado lo mismo”.
Por su parte, el empresario restaurantero, Agapito Granados, comentó que en estos días de asueto, “todo bien, todo en orden, un poco de molestia por turistas por la supervisión que está presentando el gobierno en las playas, pero bueno, es necesario que se haga, es lo único, pero de ahí, todo bien, todo normal”.








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